jueves, 2 de enero de 2014

La poesía Nicaragüense: una escuela dañada. Por Jorge Eduardo Argüello.

La poesía Nicaragüense: una escuela dañada.
Por Jorge Eduardo Argüello.

La poesía como todas las artes viene de algún lugar y ha pasado por numerables escuelas donde los poetas desean interpretar el mundo. Los filósofos culpables o no han buscado como salir del concepto religioso imperante para que el hombre piense por el mismo sin la ayuda de un ser metafísico. La poesía en Nicaragua llegó en barcos de vela o de gente rica que transportaba libros para que los naturales leyeran ante el asombrado mundo de las ideas. De otra manera quien leía los libros traídos, eran los sacerdotes o civiles y de la clase privilegiada (de eso viene la ausencia de poetas nacidos en la pobreza) como intermediarios, ellos decían si la poesía era buena o mala. En esta decidía crecieron poetas ‘interpretes, copiadores’ de los poetas extranjeros. Esto creó un forma de dependencia hacia lo que venia de afuera.
 
            Fue con Rubén Darío que con la poesía y su estilo, el mundo hispano adquiere cierta independencia— hoy en día vista con cierta cautela y reserva, ya que el mismo poeta buscaba a los extranjeros para poder escribir bien y elegante; lo que el consideraba un cambio absoluto.

Después llegaron las escuelas de vanguardia y volvemos ser ‘interpretados por extranjeros’ con excepción— según iba creciendo en la lírica; cómo el caso de Pablo Antonio Cuadra; verdadero poeta auténtico de lo que podemos iniciar como el comienzo de la verdadera poesía de Nicaragua—hay otros ejemplo, Manolo Cuadra, Joaquín Pasos Argüello. Cabral, y Coronel.

            Siguiendo la evolución del pensamiento poético ya establecido por estos, a pesar de muchos obstáculos, y sabiendo que el público había quedado dañando, por decirlo así del manierismo darionista, ya con este permiso nuevo de poder expresar algo diferente, es el germen emancipador de que el poeta pueda a su antojo enunciar, (vanguardia) siempre que sea poesía; su aceptación se da en el momento en que se convierte en obra valiosa cuando es aceptada por todos y, cuando llena los requisitos literarios.

            Grupos con diferentes nominaciones brotan en todo el territorio. Grupos de rebeldía absoluta e irrespeto (generación traicionada) embisten contra los poderes clásicos de herencia colonialista como han sido la iglesia y el poder político y la clase imperante.

            Con cierto éxito o no; esta poesía (muy nicaragüense), quedan rasgos de algunas influencias de la poesía francesa y norte-americana. Desaparece por falta de unidad y egoísmo entre sus miembros.
           
Casos como el de Ernesto Cardenal que le toca ser el Rubén Darío de Nicaragua se extiende su poesía hacia el continente con una perspectiva y estructura del verso totalmente deslumbrante; hay otros que están en ese camino o que traficaron en ese camino poético. Eso le da a la poesía nicaragüense un poder de superioridad nunca visto en la América Latina.

 El derrocamiento de la dictadura de cuarenta años por una familia reinante hace que la poesía se convierta en política-liberatoria y en supra-realista cuando termina el conflicto civil. Después cae en el olvido por su deliberada manera de convencer y su propaganda.

En esta disgregación la cultura poética de Nicaragua queda en un atraso total por insistir que la verdadera poesía debe ser socialista de acuerdo con los cánones obligados (también son extranjeros)
            
          El tiempo borra todo, las nuevas generaciones  escucharon el cuento o eran muy niños cuando se da el conflicto armado, no alcanzan juzgar lo que sucedió en ese periodo histórico; la pregunta de hacer en este caso es la siguiente: quién será el poeta faro. Qué será de la poesía, cuáles son las líneas para escribirla.
           
        Algunos grupos y poetas solitarios convivieron de aclarar donde estaba la verdadera expresión nueva  apartada del expresionismo político ejemplo, es el grupo de Jinotepe y algunos en León y Managua y de otros departamentos no siguieron las consignas dirigidas por la elite imperante.

Porqué decían eso, en que se basaban para sostenerlo? Decían entre otras cosas que la poesía había sido injuriada, manipulada y cambiada por consignas y puntos de vistas absolutos y obsoletos; que la verdadera expresión estaba latente y había que sacarla no exteriormente sino internamente (preguntas religiosas, de moral, de historia, dé sicología) jugando también con la estructura del lenguaje y ciertas formas simples del verso, regreso al símil, a la metáfora.

A partir de esta escisión, la poesía en manos de los poetas nuevos trata de recuperar su conventualidad teniendo como guía a Martínez Rivas, poeta de la post-generación vanguardia que se mantuvo en casi reclusión en toda esa época ‘revolucionaria’. Un hombre que dominado por la perfección gramatical del verso; se convierte en un gurú para salvar a los perdidos sin que muchos no se dan cuenta del daño que hizo éste poeta, donde todavía se practica este tipo de poesía rebuscada y difícil de entender.

Momentos difíciles sin dirección y decepcionados de los antiguos poetas viejos o muertos o apartados; los ‘nuevos’ no encuentran el objetivo, entran en la duda de la dirección a tomar. Grupos aquí grupos allá, inconexos, dan una poesía fea, adolorida, intimista, gótica, falsa en erotismo, luchando con imágenes y conceptos aburridos. Una enorme masa de poetas repetitivos que han toma la poesía como un arte de ser famoso; o algo así  como ser torero en España o ser de esos cantantes que ya topan.

Aparece un grupo elevado de mujeres que se asimilan todas en lo que dicen, parecen costureras sentadas haciendo la misma camisa; con sus excepciones de que de cada cien diría hay dos buenas legítimamente, buenas. Debo de aclarar que en el grupo de mujeres poetas están las feministas y las femeninas, dándole duro al hombre por su comportamiento tiránico, abusivo y machista y en esas confesiones salen a la superficie la falta de libertad a la que estaba sometida la mujer en Nicaragua antes de la revuelta y después de ella.

El fenómeno de publicar como sea (que no existía antes porque era duro publicar y había que tener cierto prestigio y aceptación) hoy en día es un abuso y es la llave de la fama sobretodo en un público ignorante que no sabe junto con el poeta que dirección a seguir.

De donde sale el mal? Varios fenómenos suceden al mismo tiempo, estamos viviendo el fenómeno pos-modernidad que en muchos casos no le entienden porque no hay libros en el país o son muy caros. Las publicaciones en los periódicos son escasas. El periódico es una empresa para hacer dinero no para ser cultura si aparece es mínima.

 La poesía y la música ‘pop’ están a la par. Pero lo peor de todo es que los poetas no leen; no hay libros buenos, no llegan; todo está suplantado por la computadora y el celular; toda la informática viene ya colada de esas fuentes. El poder político controla el país con la corrupción; los poetas son sustituidos por los alcaldes, diputados, jefes de compañías que tienen mas poder que la poesía, y ya no digamos la moda que está por todas parte; el poeta o la poeta debe de vestir muy bien de moda sino no es buena poeta, el ‘look’ es muy importante para convencer. Y ya no digamos del crimen. Los criminales son verdaderos héroes convencen mas que los desgraciados poetas. Personas se convierte en “poetas” de inmediato como saliendo de producción en línea.

Otra peste aniquiladora de la buena poesía son los grupos selectos; los tres o cuatro que controlan el poder literario. Suponiendo en su fantasía espectacular que son ellos los mejores incomparables y vencedores de la expresión nicaragüense. Para ellos nadie es bueno. Para ser bueno hay que someterse a sus caprichos en talleres de creación literaria que son fábricas de envasados. — Made in Taller—. Ésta gente controla las conexiones internacionales que desean saber quien es el escritor en Nicaragua. Controlan las editoriales en el extranjero cuando preguntan que si fulano poeta es bueno o malo. Hay miedo en la poetería  en ser aceptado.

 Hay festivales difíciles de entrar para estos poetas, donde se le da mas publicidad al extranjero que al nacional. Hay competencia en los festivales. Hay poetas extranjeros muy malos por cierto, que vienen convencidos que son grandes poetas y que su enseñanza es básica. Vienen a enredar más la situación delicada de la búsqueda de una nueva y buena poesía. La práctica del colonialismo literario es obvia en el país, que son imposiciones infalibles, lucha de clases, escalas impuesta, y los que vienen a “educar” a los poetas nacionales.

Lo que mata y lo peor es que el pensamiento es todavía racional y como dije colonial en todo esto, influenciado por los filósofos del siglo 19, no admiten otra cosa mas que la verdad de ellos; Kant, Hegel y los otros, nefastos idiotas absolutistas, dividen el mundo en mitades de pensamientos dando como verdad lo que ellos creen dándole su lógica. Todo este pensamiento degenerado en el Modernismo ha sido una imposición mala para la libertad humana y para la poesía. Desgraciadamente en Nicaragua se sigue este pensamiento absolutista en la poesía como el caso de nunca cuestionar a Darío. Con la pos-modernidad todo entra en duda, la historia, la religión, la lengua, el diccionario; la poesía misma, todo el pensamiento ha sido una fabricación de mentiras y disparates que no son reales, auténticos  son pura elucubraciones inventadas por el hombre en su maldad de implantar el mal y la confusión.  

La poesía debe ser revisada y estudiada sin complacer a nadie; en este momento hay una decadencia y falta de dirección, hay poetas que se creen poetas y hay poetas que si son poetas, estos nunca salen, andan escondidos con miedo. Para mejorar esta situación que no se sabe si será el fin de la buena poesía nicaragüense, se tendrá que ser humilde, sincero, compartir con los demás, dejar el ego a un  lado, escuchar a los que tienen más experiencia. Crear una verdadera poesía. Los poetas nicaragüenses y su poesía  han quedado en el último lugar en América.

AVISO:
 Para ser un buen poeta son por lo menos cincuenta años de alegría y sufrimiento y trabajo insistente. 


El autor es poeta y novelista nicaragüense.

Fuente: pereiranicaragua@hotmail.com

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OBSERVACIÓN: El presente comentario no refleja necesariamente la postura de EL MERCADO Revista Literaria, no obstante, como proyecto cultural garantizamos la libre participación de los intelectuales que promueven la reflexión estética-política.
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